Los 4 errores más comunes que cometen las PYMES y cómo aprender de ellos

30 septiembre 2015

2 min read

Dirigir y hacer crecer una PYME no es una tarea fácil. Los pequeños empresarios a menudo se encargan de gestionar todos los aspectos de su negocio, desde las ventas y el marketing hasta los aspectos legales y tecnológicos. Esta actitud resolutiva que estimula el crecimiento de la empresa podría convertirse en la causa de su fracaso si su propietario termina obviando algunos marcadores básicos de la salud de su empresa.

Los 4 errores más comunes que cometen las PYMES y cómo aprender de ellos (Desktop)

Porque poner los ojos en tus objetivos no debe significar perder de vista los hitos en el camino.

El fracaso, ya se trate de una pequeña caída o de un batacazo, puede traer consigo la semilla para el éxito de empresarios con experiencia y de emprendedores.

Estos son los cuatro errores más comunes que pueden afectar a tu negocio, y cómo puedes aprender de ellos.

  1. Te has olvidado de las personas

    A la gente le gusta hacer negocios con gente que aprecia. Tanto si has olvidado a tus clientes, como a tus proveedores o tu equipo, ese desenfrenado afán de éxito a veces puede desvalorizar y marginar a tus vínculos comerciales. Si llegas a encontrarte con un éxodo (de empleados o de clientes), haz lo que muchas empresas tienen miedo de hacer: pregunta a los que se marchan cómo puedes mejorar. Y a continuación crea un equipo de asesoramiento para detectar problemas potenciales antes de que se conviertan en problemas reales.

  2. Has contratado empleados que no necesitas

    ¡Ay!, la magia del currículum perfectamente diseñado. La contratación más reciente parecía perfecta para la nueva función de marketing. ¿En la oficina? Quizás la productividad no ha aumentado tanto como esperabas. Pregunta a tu equipo por qué no ha cumplido con las expectativas. Completa la información con tu conocimiento situacional y haz uso de ambas fuentes de información para crear un programa de contratación más eficiente, incluyendo un punto de verificación para determinar si lo que falta es un empleado adicional o solo un proveedor externo.

  3. Te has convertido en un hombre de negocios 24/7

    ¿Cuándo has dejado de preocuparte por las personas que forman parte de tu negocio? Tus empleados te dirán la fecha exacta. Cuando el entusiasmo de tu equipo se haya esfumado eres tú quien tiene que convertir tu negocio de nuevo en el lugar al que todos desean regresar cada día por algo más que una nómina. Fomenta el espíritu de equipo mediante la organización de encuentros para establecer metas. Sugiere a los empleados que propongan una idea para un Día de equipo todos los meses (o incluso todas las semanas). Los grandes logros en el trabajo son fruto de empleados comprometidos.

  4. Has dejado de escuchar

    Cuando tu negocio camina por la senda del crecimiento es fácil avanzar en línea recta. Por desgracia, es posible que dejes a personas con buenas intenciones por el camino. En cuestión de críticas (tanto dentro como fuera de la empresa), evita seguir los pasos de Amy's Baking Company de la serie estadounidense Kitchen Nightmares. En lugar de ello, abre los oídos y la boca. Prueba un bocado del pastel de la humildad y aprende a escuchar, incluso cuando no te guste especialmente lo que estás escuchando. La crítica constructiva podría ayudarte a identificar obstáculos antes de que se interpongan en tu camino.

    Así que, la próxima vez que te caigas de bruces, en lugar de avanzar, escucha lo que el fracaso tiene que decirte. Benefíciate de los errores para no volver a repetirlos. Una conversación con el fracaso podría ser justo lo que tu empresa necesita para alcanzar el siguiente nivel de crecimiento.

    "El tiempo, la perseverancia, y diez años de intentos fallidos, finalmente te convierten en un éxito de la noche a la mañana." Biz Stone, cofundador de Twitter

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