Hot desking en el paraíso: ¿son todo ventajas?

30 septiembre 2015

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Actualmente millones de personas trabajan para multinacionales con solo un portátil y conexión Wi-Fi desde cafeterías y espacios de coworking»abiertos donde no hay asientos asignados. El hot desking, como se le conoce, está revolucionando el entorno laboral.

Hot desking en el paraíso: ¿son todo ventajas? (Desktop)

"¿Dónde estás?".

Tuve que preguntar. Entre los gallos, los perros, el estruendo de la lluvia sobre un techo de cobre y los problemas de conexión de Skype, ya me había imaginado algún lugar lejano. Y así era: Molly McCluskey estaba trabajando desde Bali, ayudándome a mí y a otros dos escritores a redactar un informe detallado sobre la quiebra de la firma de inversión MF Global.

Fue el otoño de 2011. Actualmente millones de personas trabajan para multinacionales con solo un portátil y conexión Wi-Fi desde cafeterías y espacios de coworking»abiertos donde no hay asientos asignados. El hot desking, como se le conoce, está revolucionando el entorno laboral.

La diferencia entre hot desking y coworking

Los diseñadores de oficinas prefieren el hot desking porque es más costoso asignar espacios de oficina que crear un espacio que contenga recursos y permitir que los trabajadores utilicen dichos recursos cuando los necesiten. Menos mesas de trabajo y un espacio más abierto conlleva menos costes y una mayor flexibilidad. Además, los empleados eligen el espacio que más les conviene para cada tarea, lo que a su vez puede conducir a una mayor productividad.

Tomemos como referencia este mismo concepto y ampliémoslo a un espacio compartido en el que se mezclan varios profesionales de diferentes empresas. ¿El resultado? Un espacio de coworking. Es posible encontrarlos en la mayoría de los continentes y en cientos de ciudades. Deskmag estima que 2,3 millones de autónomos utilizarán espacios de coworking en 2018. WeWork, que alquila mesas de trabajo en 50 localidades, 16 ciudades y cuatro países, ha recaudado más de mil millones de dólares en capital de riesgo solo mientras escribo estas líneas. Responder a la demanda de los trabajadores nómadas se ha convertido en todo un negocio.

Bienvenido a donde quiera que estés

En junio, un grupo se reunió en Ciudad del Cabo para celebrar la primera conferencia "Coworking África" del continente. Uber y la compañía startup TechStars fueron "patrocinadores de plata" del programa, que reunió a autónomos, pequeños empresarios y otros sectores interesados, con la esperanza de crear más espacio para trabajadores oportunistas. A largo plazo, la organización considera que el coworking y el hot desking son cruciales para el crecimiento de las economías africanas locales.

"Los espacios de coworking ofrecen soluciones de conectividad en áreas locales y una infraestructura de trabajo adecuada a un precio más asequible que las oficinas tradicionales, sobre todo en las ciudades africanas donde el coste de los bienes inmuebles es inaccesible para una gran mayoría de la población", argumenta el grupo en su presentación.

En otros lugares, el hot desking se ha convertido en una forma de recortar costes en una de las mayores líneas presupuestarias de gastos de las empresas en un contexto marcado por la subida de precios en Europa y en el resto del mundo. En el Reino Unido, los funcionarios de Whitehall hacen cola cada día para hacerse con una mesa de trabajo con el fin de ahorrar costes. Sus críticos opinan que los departamentos administrativos se han convertido en un caos.

Cualquiera que sea el resultado, hay una lógica en la sucesión de los acontecimientos. Un informe reciente de la empresa de servicios inmobiliarios CBRE apunta que el precio del alquiler de inmuebles comerciales británicos está creciendo más rápido ahora de lo que lo ha hecho en los últimos ocho años. En respuesta, WeWork y otros operadores competidores de espacios de coworking se están expandiendo y apuestan por que los pequeños empresarios prefieran evitar asumir los gastos de un espacio de oficina permanente.

Llegó el momento de aflojar la cuerda

Con la capacidad de reducir los costes de alquiler, ofrecer una mayor flexibilidad a los empleados e incluso llevar la conectividad a áreas necesitadas, ¿tendrá éxito el modelo de hot desking? Mucho depende de que las empresas estén dispuestas a dejar que sus empleados elijan su espacio y sus horarios. Para McCluskey, que ha pasado parte de los últimos cuatro años en distintas partes del mundo, no hay ninguna duda.

"No hay ninguna razón por la que una persona deba encontrarse físicamente en una oficina. Lo siento, pero la peña de fútbol de la empresa no es tan importante para el compañerismo", dice McCluskey, esta vez a través de Skype desde Cardiff.

Lo que se necesita, dice, son las herramientas adecuadas. Un buen software corporativo. Una conexión Wi-Fi rápida. Un portátil de calidad fácilmente transportable, como uno de la familia HP Elite, y un lugar limpio (y preferiblemente tranquilo). La mesa de trabajo no es un imprescindible.