Guía práctica para mantener tu impresora siempre a punto

12 enero 2017

3 min read

El polvo y la suciedad son dos de los grandes enemigos que tienen los dispositivos y equipos electrónicos, incluidas las impresoras, ya que pueden acabar afectando a su rendimiento o incluso provocar averías importantes si se produce una acumulación excesiva.

Guía práctica para mantener tu impresora siempre a punto (Desktop)

De la misma manera que cuidamos nuestros portátiles, nuestros ordenadores y otros equipos, el mantenimiento mínimo de nuestra impresora forma parte del conserve en perfectas condiciones y funcione siempre de forma óptima.

Por otro lado también puede ayudar a reducir los mantenimientos necesarios para que la impresora tenga una larga vida útil, así que deberíamos tenerlo siempre presente y establecer un ciclo periódico de limpieza básica, tanto externa como interna.

Antes de continuar, no está de más recordar que nuestras recomendaciones van orientadas al usuario final. Evidentemente, ante un problema importante la mejor opción es recurrir a un servicio técnico especializado. Nunca, en ningún caso, debemos manipular una impresora sin los conocimientos necesarios; además de provocar una avería todavía más importante, puede ser peligroso.

Afortunadamente limpiar una impresora es bastante sencillo y no requiere demasiado tiempo, y en este artículo os vamos a enseñar todo lo que debéis saber para poder hacerlo de forma totalmente segura.

Un vistazo a los materiales que vamos a necesitar

Antes de empezar vamos a ver los productos que necesitaremos para limpiar la impresora. Es importante que tengáis en cuenta que debemos evitar el uso de productos agresivos y de útiles de limpieza que puedan dejar restos o marcas, ya que los mismos podrían ensuciar más de lo que limpian o incluso acabar dañándola.

Para conseguir una buena limpieza debemos contar con:

  • Un paño de microfibra, ya que es suave y no deja restos.
  • Agua limpia para humedecer el paño, que deberemos enjuagar si es necesario para eliminar posibles restos de suciedad acumulada.
  • Linterna pequeña o fuente de luz que podamos proyectar de forma directa. Podemos apoyarnos también con unas pinzas largas y delgadas.
  • Opcional: bote de aire comprimido para soplar en las rendijas y en el interior, ya que nos ayudará a acabar con el polvo más difícil. También podemos utilizar limpiacristales para limpiar el escáner en una multifunción, pero debemos aplicarlo sobre el paño, nunca de forma directa sobre el escáner.

Empezaremos limpiando de dentro hacia afuera, ya que si lo hiciéramos al revés podríamos acabar ensuciando de nuevo el exterior y sería necesario dar otra pasada.

Primer paso: Limpieza interna, búsqueda y retirada de restos de papel.

Con la impresora desconectada retiramos el papel de las bandejas de la impresora, abrimos la impresora, extraemos los cartuchos de tinta o tóner y con la linterna procedemos a buscar posibles restos de papel y de suciedad acumulada.

En caso de que encontremos algún resto de papel en una zona de difícil acceso y que no podamos retirarlo con la mano el uso de unas pinzas puede sernos de gran ayuda, como dijimos anteriormente.

Si tenemos el bote de aire comprimido podemos utilizarlo también para soplar el polvo y eliminar restos de papel pequeños y de difícil acceso.

Segundo paso: Limpieza de rodillos y partes sensibles

Los rodillos mueven el papel por la zona de impresión, así que es importante mantenerlos limpios y en buen estado, ya que de lo contrario podemos quedar expuestos a atascos de papel por el efecto agarre que genera la suciedad y el polvo.

Debemos tener mucho cuidado de no forzar nada y de hacer en todo momento movimientos suaves. También es fundamental tener mucho cuidado con las zonas donde van instalados los cartuchos de tinta y tóner, y dar una buena pasada a la bandeja de papel. Para limpiarlos lo mejor es utilizar un paño de microfibra humedecido en agua y secar bien con otro paño del mismo tipo. Una vez terminemos reinstalamos los cartuchos, y cerramos.

Tercer paso: Limpieza externa

Es la menos complicada, pero debemos tener cuidado y seguir unas pautas básicas. Mantenemos la impresora desconectada y seguimos usando el paño de microfibra humedecido, que emplearemos para limpiar el exterior de la impresora con cuidado y sin ejercer una fuerza excesiva.

No debemos aplicar ningún tipo de líquido de forma directa sobre la impresora y lo más recomendable es emplear únicamente un poco de agua en esa limpieza externa, aunque como dijimos para la zona del escáner podemos recurrir al limpiacristales, que debe ser aplicado siempre sobre el paño. Podemos secar la impresora con un paño también de microfibra inmediatamente después de la primera pasada para conseguir mejores resultados.

Cuarto paso: Conectamos la impresora

Una vez hayamos terminado es conveniente echar un último vistazo para ver que todo está en orden y que hemos secado bien la parte externa de la impresora, sobre todo en la zona de los conectores. Sin más procedemos a conectar la impresora y listo. Podemos imprimir una página de prueba si así lo deseamos para asegurarnos de que todo está en orden.

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