Capacidad y velocidad de trabajo en impresoras, descubre el valor del equilibrio

8 febrero 2017

3 min read

En los dispositivos de impresión capacidad y velocidad de trabajo son dos de los pilares que siempre debemos tener en cuenta antes de valorar la compra de una nueva impresora, dado que son factores determinantes del rendimiento y la productividad que nos puede proporcionar.

Capacidad y velocidad de trabajo en impresoras, descubre el valor del equilibrio (Desktop)

En este artículo vamos a analizar ambas variables, veremos por qué son esenciales para cualquier empresa y estableceremos una serie de niveles óptimos que nos ayudarán a diferenciar qué impresoras ofrecen el equilibrio adecuado entre capacidad y velocidad y cuáles no.

¿Qué es la capacidad de trabajo de una impresora?

Se entiende por capacidad de trabajo la cantidad de páginas que una impresora puede imprimir en un mes, es decir, el nivel o carga de impresión mensual para la que ha sido expresamente diseñada y construida.

Es una idea sencilla, pero debemos tener en cuenta que actualmente existen dos indicadores distintos de la capacidad de impresión, el nivel óptimo o recomendado y el nivel máximo.

Cuando hablamos de nivel óptimo de impresión mensual nos referimos al máximo de impresiones que el fabricante recomienda para sacar el mejor partido a la impresora. Normalmente suele ser una franja bastante amplia que en las soluciones más avanzadas, como PageWide de HP, cubre sin problemas las necesidades de pequeñas y grandes empresas.

Si nos movemos en ese volumen óptimo de impresión estaremos haciendo el mejor uso posible de la impresora, y eso tendrá efectos beneficiosos en la vida útil de la misma.

Por nivel máximo de impresión mensual se entiende el tope que puede alcanzar una impresora. Suele ser muy elevado incluso en las impresoras más modestas, pero sólo debemos interpretarlo como un indicador de que en situaciones excepcionales la impresora puede dar un plus de rendimiento si lo necesitamos.

Lo ideal es comprar impresoras que cubran en su franja de impresión mensual óptima nuestras necesidades de trabajo, y no dejarnos llevar por el nivel máximo de impresión.

¿Qué es la velocidad de trabajo de una impresora?

La velocidad de trabajo de una impresora es la cantidad de páginas que ésta puede imprimir en un determinado periodo de tiempo. Normalmente se toma como referencia el máximo de páginas que consigue en un minuto.

A la hora de hacer la medición hay elementos que pueden influir en el resultado, como por ejemplo el tipo de papel utilizado, si imprimimos a doble cara y la calidad de impresión que hemos ajustado, por lo que debemos tener cuidado cuando interpretamos esos valores.

En el caso de HP podemos encontrar soluciones como las nuevas LaserJet con JetIntelligence que consiguen acabar casi por completo con la penalización de velocidad al imprimir a doble cara.

Capacidad y velocidad de impresión, una mirada en conjunto

Ahora que sabemos qué es exactamente cada uno de esos elementos y lo que hay detrás de ellos podemos entender mejor por qué debemos valorarlos de forma conjunta. Lo explicaremos con un ejemplo sencillo:

Si tenemos una empresa con unas necesidades de impresión de 7.000 páginas al mes y nos compramos una impresora que tiene un nivel óptimo de 1.500 y un máximo de 10.000 páginas mensuales habremos elegido mal, ya que nos estaremos moviendo en un rango muy superior al recomendado y además esa impresora no tendrá una velocidad de trabajo adecuada para ciclos de trabajo tan altos.

Continuando con ese ejemplo si esa impresora es capaz de imprimir a un ritmo de 10 páginas por minuto nos llevará más de cuatro horas sacar adelante 2.500 impresiones, y encima estaremos forzándola al trabajar por encima de su capacidad óptima.

Por contra, si tenemos una impresora como las PageWide de última generación de HP estaríamos dentro del volumen óptimo de impresión y podríamos imprimir a un ritmo de hasta 75 páginas por minuto, lo que aplicado al ejemplo anterior supone que tardaríamos menos de una hora en imprimir esas 2.500 páginas.

A continuación os dejamos un resumen de la relación capacidad-velocidad de impresión que podemos considerar como óptima en cada rango:

  • Capacidad óptima de menos de 500 páginas al mes: nos vale con unas 6 páginas por minuto.
  • Capacidad óptima de más de 500 y menos de 1.500 al mes: el mínimo recomendable son 10 páginas por minuto.
  • Capacidad óptima de entre 2.000 y 3.000 páginas al mes: es recomendable que supere como mínimo las 20 páginas por minuto.
  • Capacidad óptima de más de 3.000 páginas al mes: entramos en soluciones de gama alta, donde las 30-40 páginas por minuto son recomendables.

Ventajas de un buen equilibrio entre capacidad y velocidad de impresión
Así, el valor que ofrece una impresora con una buena capacidad y velocidad de impresión se puede resumir en:

  • Óptimo mantenimiento del flujo de trabajo.
  • Agilidad y dinamismo en el entorno de impresión, menos esperas.
  • Mayor flexibilidad a la hora de enfrentar cualquier reto.
  • Permite enfrentar nuevos desafíos profesionales y crecer sin tener que renovar.
  • Contribuye a crear un entorno de impresión eficiente y optimizado.
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